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lacunavacia

Critica Revista Escena Literaria

Función presenciada en fecha:10/06/06
 
 
BELLAMENTE CONMOVEDORA

“La cuna vacía” es una obra de Omar Pacheco y presentada por el Grupo Teatro Libre.

En este segundo párrafo correspondería contar el argumento de la obra que vamos a comentar. Es imposible. “La cuna vacía” es una obra que se vive, no se la puede narrar. Tratándose de una vivencia en su plenitud y, por lo tanto, se vive desde lo emocional, desde los sentimientos.
Podemos decir que habla sobre la ausencia. Tal vez, podríamos llevarla a una ausencia puntual:
la de los chicos robados durante la última dictadura militar. Y estaría muy bien, pero va más allá. Y entonces, se convierte en todas las ausencias. Se logra poner en escena la abstracción conceptual a través de la belleza de la escena viva.
Esto se logra con la conjunción armónica y precisa de muchos elementos.
El primero a tener en cuenta es la actuación de todo el grupo de actrices y actores excelentes, encabezado por Fernando Blanco, que crea el personaje del “prestidigitador”: el que maneja todos los hilos del poder.
La utilización del espacio es fundamental en esta puesta. Se trabaja con dos enormes rampas en plano
inclinado -hacia los costados- dejando un pasillo central a suelo y en una plataforma elevada -hacia el fondo del escenario y que lo abarca en toda su anchura-. Esta disposición es muy importante en cuanto al desarrollo de las escenas y la lectura que se puede hacer de ellas según el lugar donde se produzcan o en que lugares se repetirá la escena. Se juega permanentemente con la idea de fragmentación en todos los planos. A punto tal que hay un pequeño retablo a la derecha del escenario, donde los muñecos reproducen escenas de los actores. Pero tan bien trabajados que en un primer instante se piensa que son actores bajo algún efecto lumínico.
El diseño lumínico es fundamental. Hay un trabajo de creación de imágenes perfectas que serían imposibles
sin una puesta de luces acorde a la idea.
La música original de “La cuna vacía” es de Rodolfo Mederos y de Gerardo Gardelín e interpreta la canción
que lleva el mismo nombre que la obra, la cantante Liliana Herrero.
“La cuna vacía” es una obra bellísima, no se puede pensar esta obra sin revivir la belleza de lo que se ha visto
en escena. Trasunta un tema profundamente doloroso: hay demasiados ausentes en nuestras vidas, en nuestra historia. Pero también hay artistas que abordan ese dolor desde la más plena belleza y esto nos lleva a sentir que “...Se están abriendo las ventanas. Y hay pájaros volando...”
 ADRIANA GONZÁLEZ 

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